A raíz del hashtag #primerrecuerdo en twitter caigo en la cuenta que dos de mis primeros recuerdos infantiles están asociados a la televisión: cuando llegó una a mi casa y una secuencia de una serie televisiva. Curiosamente, era una secuencia de terror en la que una mano salía de debajo de una cama. Si tuviese que elegir las diez secuencias que más me asustaron en su momento, serían las siguientes (no es un ranking, salvo la primera):
- La secuencia final de “La semilla del diablo”, de Polanski
- La secuencia que he comentado antes, que recuerdo en blanco y negro y de la serie “Historias para no dormir” de Narciso Ibáñez Serrador.
- La secuencia de la niña zombie en “Amanecer de los muertos” de Zack Snyder
- Los preparativos de la “sesión” en “Hostel”, de Eli Roth
- El asalto al edificio de puertorriqueños en “Zombie” de George A. Romero.
- Las gemelas invitando a Dani a jugar en “El resplandor” de Kubrick
- El ataque a la recepcionista en “No profanarás el sueño de los muertos” de Jorge Grau
- La sesión dental en “Marathon Man” de John Schlesinger
- La secuencia final de “La invasion de los ladrones de cuerpos“ de Don Siegel
- La secuencia inicial de “Tiburón” de Spielberg
Y hay más, claro. Pero ahora no caigo.






